Una de las cosas que todo padre desea es ver a su hijo disfrutar el deporte que practica. Esta sensación es mejor cuando tu hijo está teniendo una gran temporada y se acercan los ´play-offs’. ¿Qué pasa cuando él está preocupado y te pregunta: “Qué pasa si pierdo?”

Aquí, cómo dice el dicho, hay de dos sopas:

Un padre indirecto.

“Eso no va a suceder, tu equipo es muy bueno” o “No pienses de esa manera”.

Si eres un padre que responde de esta manera, es muy probable que vivas directamente a través de éxito o fracaso de tu hijo. Tu intención es buena y lo amas, pero es excesivamente emocional.

Por desgracia, el padre indirecto carece de perspectiva para tomar decisiones racionales. Ellos viven y mueren con cada juego y cada jugada. El hijo es el mejor cuando el equipo gana y también cuando pierden. Todo o nada.

Los padres indirectos:

  • Están físicamente lo más cerca posible de cada práctica de su hijo
  • A menudo culpa a los demás cuando los resultados no son favorables.
  • Compara su hijo o hija con otros.
  • Se estresa de forma rápida y sencilla.
  • Por lo general, grita instrucciones durante los juegos.
  • Siente que el éxito de sus hijos es un reflejo de sí mismo.
  • No se dan cuenta de que están viviendo a través de su hijo.


Un padre apoyador.

Los padres que apoyan contestarían con:

“¿Por qué piensas eso?” o “¿Tu que sentirías si eso pasara?”

Los padres de apoyo proporcionan un entorno que sigue siendo seguro. No tratan de resolver las preocupaciones de sus hijos. Ellos animan a sus hijos a pensar por sí mismos, encontrar soluciones y hacer frente a sus resultados. El hogar no es una base de fans. Hijos e hijas de padres que apoyan pueden estar seguros de que, en la casa, no importa cómo se desempeñen, ellos no serán vistos como un atleta. Tienen amor y apoyo incondicional. Estos niños nunca se fastidian cuando se les pregunta “¿Qué tal tu práctica?” o si están nerviosos antes de un evento importante.

Otro dato interesante es que el 72% de los atletas más exitosos en el deporte dijeron tener en casa este tipo de padres.

Los padres de apoyo:

  • Se aseguran que su hijo o hija asuma la responsabilidad y nunca culpe a los entrenadores o demás situaciones. Por ejemplo: los árbitros.
  • Se preocupan más por el esfuerzo que por los resultados.
  • Entienden que el rendimiento de su hijo es sólo una sombra de sí mismos, no un reflejo.
  • Están conscientes de que el desarrollo atlético es a largo plazo.


Ambos tipos de padres hacen sacrificios y decisiones difíciles para sus hijos a lo largo del camino. No se pone en duda su amor y apoyo. Inclusive en muchos casos se puede ser un tipo de padre con un hijo y otro tipo con un segundo hijo. El péndulo puede oscilar hacia ambos extremos, y algunos padres viven en el medio.

Nunca olvidemos el objetivo ¿Cómo podemos ayudar a nuestro hijo a construir su fortaleza mental? ¿Cómo podemos llegar a ser mejores y más conscientes padres en el proceso?