La Asociación Americana del Corazón, uno de los principales promotores en investigación cardiovascular, elabora su lista anual de los principales avances científicos en enfermedades del corazón y accidentes cerebrovasculares. Estos son, a su criterio, los mayores logros de los últimos años

Mutaciones que influyen en la enfermedad coronaria, estrategias de recuperación de coágulos en accidentes cerebrovasculares, técnicas de estilo de vida saludable para superar el destino genético. Todo esto —y más— fue parte del innovador trabajo de los investigadores sobre enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular que se publicó.

La AHA no ofrece una jerarquización de los 5 logros, pero indica los siguientes:



1.- Nuevas posibilidades para tratar a mujeres con ataques cardiacos

En 2016 hubo un estudio en hombres y mujeres con dolor torácico o que habían sufrido un ataque cardiaco que mostró algunas diferencias básicas que podrían llevar hacia nuevos y mejores tratamientos para las mujeres. A través de imágenes cardiovasculares se hallaron diferencias entre cada grupo en el tamaño, la ubicación y la apariencia de la placa.

El colesterol, un material graso, puede combinarse con el calcio y otras sustancias en la sangre para formar la placa, que puede depositarse en las arterias, endurecerlas y causar aterosclerosis. La aterosclerosis es una causa importante de ataque al corazón.

El estudio, publicado en la revista de la American Heart Association, Circulation: Cardiovascular Imaging, halló que las mujeres tenían un tipo de placa que se estima es vulnerable a través de los vasos sanguíneos, mientras que en los hombres se encontró principalmente en la parte inicial de la arteria. El modo en que las placas “se rompían” a menudo difería también. Los hombres tenían placas de mayor tamaño, aunque las mujeres del estudio tenían más factores de riesgo cardiovascular. Entender estas diferencias podría conducir, en el futuro, a un mejor diagnóstico y tratamiento para las mujeres con dolor torácico y ataque al corazón.



2.- Más opciones para reemplazos de válvulas en ancianos

La estenosis de la válvula aórtica es un estrechamiento de la abertura en la válvula cardiaca que restringe el flujo sanguíneo y causa dolor en el pecho, fatiga, falta de aliento y, en el peor de los casos, insuficiencia cardiaca. Para los pacientes que sufren esta seria enfermedad, el tratamiento consiste en cirugía a corazón abierto con el fin de reemplazar la válvula o bien un procedimiento llamado TAVR, o reemplazo de la válvula aórtica transcatéter, que no requiere cirugía, puesto que se emplea un catéter.

Este estudio, que se centró en los pacientes de más edad, comparó la cirugía y el procedimiento TAVR observando la supervivencia y los accidentes cerebrovasculares de los pacientes de riesgo intermedio. La investigación, publicada en el New England Journal of Medicine, mostró que las tasas eran similares y que el uso de cualquiera de los procedimientos produciría resultados similares.



3.- Mejor juntos: controlar la presión arterial y el colesterol al mismo tiempo ayuda a reducir el riesgo cardiaco

Esta investigación, llamada HOPE 3, es la combinación de tres artículos publicados simultáneamente en el New England Journal of Medicine que concluyen que reducir la presión arterial y el colesterol a la vez es mejor que hacerlo por separado. En uno de los estudios casi la mitad de los participantes era de origen asiático. Este estudio evaluó la reducción del colesterol con dosis bajas de estatinas entre diversas poblaciones de 21 países repartidos entre los distintos continentes.

Los pacientes estaban en riesgo intermedio y no tenían enfermedad cardiovascular aparente. En este trabajo los investigadores mostraron que, en comparación con el placebo, los pacientes tratados con estatinas tenían menor riesgo de eventos cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y ataques cardiacos. También proporcionaron pruebas adicionales que apoyan los beneficios de las estatinas en las poblaciones asiática e hispana.



4.- Pruebas de que podríamos vencer a nuestros genes

Los hábitos tales como no fumar, hacer ejercicio, la dieta y el control de peso desempeñan un papel esencial en el riesgo de sufrir una enfermedad cardiaca. Pero también lo desempeña la genética. Esta investigación, publicada en el New England Journal of Medicine, encontró que podría haber una manera, al menos parcialmente, de mejorar las probabilidades de aquellas personas con alto riesgo genético.

A través de cuatro estudios con 55,685 participantes, los investigadores hallaron que entre aquellos con alto riesgo genético de enfermedad cardiovascular el estilo de vida favorable se asociaba con un riesgo relativo un 50 % menor que el de aquellos con un estilo de vida desfavorable (con factores de riesgo como el tabaquismo, la obesidad y la dieta).



5.- El desmayo puede ser un signo de embolia pulmonar en algunos pacientes

Un estudio en el New England Journal of Medicine con 560 pacientes ingresados en el hospital por desmayos —también llamados síncopes— mostró que se podían salvar vidas en caso de disponer de un criterio establecido para realizar pruebas a los pacientes en busca de coágulos pulmonares.

Anteriormente el desmayo no se consideraba un elemento de los primeros de la lista de signos y síntomas que apuntaban a la posibilidad de coágulos —también llamados embolismos pulmonares—, que pueden conducir a paro cardiaco y muerte. Pero los investigadores del estudio PESIT usaron un diagnóstico para evaluar la presencia de la embolia y encontraron que estaba presente aproximadamente en uno de cada seis pacientes (un 18 % de los pacientes).